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Terapia para la ansiedad

Son las tres y veinte de la madrugada y llevas dos horas repasando una conversación de ayer que a la otra persona se le ha olvidado. Mañana trabajas. Mañana tampoco vas a decir nada, porque desde fuera todo va bien.

La ansiedad es una alarma que funciona bien y se ha quedado encendida.

Cómo se ve por dentro

Esta lista no es un diagnóstico. Solo ayuda a ponerle nombre a lo que te pasa.

Qué lo mantiene

Lo que sostiene la ansiedad casi nunca es el miedo. Es lo que haces para no sentirlo: cancelar el plan, preguntar por quinta vez si todo está bien, ensayar la conversación treinta veces.

Funciona, y rápido. Por eso se repite, y la próxima vez cuesta un poco más.

El umbral de la alarma, bajando en escalones Una línea gruesa e irregular recorre el dibujo: es la señal del día a día, con tres picos altos que son peligros reales. Debajo, una segunda línea marca el umbral a partir del cual salta la alarma. Empieza alto, por encima del ruido de fondo, y baja en tres escalones hasta quedar por debajo de casi todo. La zona rayada, bajo el umbral, es lo que todavía no dispara la alarma, y con cada escalón se hace más pequeña. antes saltaba aquí y ahora salta aquí
  • Lo que pasa: tres cosas que de verdad importaban y mucho ruido de fondo
  • El umbral: por encima de esta línea, salta la alarma
Cada evitación baja el umbral un escalón. Se vuelve a subir por el mismo sitio.

Cómo se trabaja

Devolverle el tamaño real

Distinguir la preocupación que resuelve algo de la que solo gira, y soltar la segunda sin pelearte con ella.

Dejar de alimentar la alarma

Reducir poco a poco las comprobaciones y las preguntas de tranquilidad, que son las que la mantienen entrenada.

Volver a lo evitado, a tu ritmo

Por orden y nunca de golpe. Es la parte que más respeto da.

Recuperar terreno

Que vuelvan a caber los planes, el trabajo y la gente.

Todo va dentro del mismo proceso: media hora gratis, dos o tres sesiones de evaluación, un plan y revisiones. Sesiones de 60 minutos por 30 €.

Cada vez que evitas lo que te da miedo, le confirmas a tu cuerpo que tenía razón.

Preguntas frecuentes

¿Se me va a quitar la ansiedad del todo?

No, y desconfía de quien te lo prometa. La ansiedad es una respuesta normal y útil; el objetivo no es apagarla, es que deje de decidir por ti. Lo que sí cambia es cuánto la temes, cuánto evitas por su culpa y cuánto terreno te quita.

¿Cuántas sesiones voy a necesitar?

No lo sé el primer día y quien te dé un número el primer día se lo está inventando. Lo honesto es esto: tras dos o tres sesiones de evaluación te digo qué veo, qué propongo y cada cuánto lo revisamos. El objetivo del proceso es terminar, no que vengas indefinidamente.

Estoy tomando medicación, ¿sirve igual?

Sí, y no hay que elegir. La medicación la lleva tu médico o tu psiquiatra y yo no la toco: ni la indico, ni la ajusto, ni la retiro. Lo que hacemos aquí es compatible con ella y se puede coordinar si tú quieres.

¿Y si empiezo y noto que va a peor?

Al principio es bastante común notar más incomodidad, porque dejar de evitar significa acercarse a lo que se estaba esquivando. Eso se avisa antes, se hace a tu ritmo y se revisa cada semana. Si no se mueve en un tiempo razonable, te lo digo yo antes que tú.

Si te has visto aquí, lo siguiente es contarlo en voz alta.

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Cuándo esto no es lo tuyo

Si tienes crisis de angustia muy frecuentes, o un consumo de alcohol u otras sustancias que sostiene tu día a día, empieza por tu médico de familia o psiquiatría. Se puede combinar, pero el orden importa.

Si ya tomas medicación, no tienes que cambiar nada: es compatible con la terapia y, si quieres, nos coordinamos con quien te la lleva.

Si estás en peligro ahora mismo o piensas en hacerte daño, no esperes a una cita: llama al 024, que atiende la conducta suicida las 24 horas, o al 112.

Dos huecos a la semana para primeras consultas, y el calendario te ofrece el siguiente que quede libre. No hay lista de espera.

Si te has reconocido

Me lo cuentas y sales sabiendo qué haría yo con ello. Si no es lo mío, te oriento a dónde ir.

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Treinta minutos, gratis y sin compromiso. No hace falta tarjeta.

Si prefieres empezar por tu cuenta, el mapa son seis preguntas y diez minutos.