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Media hora para contarlo, y sin sorpresas

Media hora por videollamada para contarme qué te está pasando. Es gratis y la llevo yo. Sales sabiendo qué veo en lo que me has contado y qué se haría con ello.

Adrián Cuñat Andrés, de frente, sonriendo, con un polo verde

Así me verás en la videollamada.Media hora, gratis.

Al otro lado de la cámara estoy yo, no un formulario. No hay guion ni cuestionario que rellenar: la mayor parte del tiempo hablas tú y yo escucho.

Antes: lo que te llega por correo

  1. 1

    Eliges el día

    En un calendario, el día y la hora que te vengan bien.

  2. 2

    Te llega el enlace

    Un correo con la videollamada. Se abre en el navegador: no hay que instalar nada.

  3. 3

    Dos recordatorios

    Tres días antes, con lo que va a pasar en esa media hora. El día antes, con el enlace.

No tienes que preparar nada

Ni ordenarlo ni traerlo escrito. ¿No sabes por dónde empezar? Esa es la primera pregunta que te hago, y se responde hablando.

Solo necesitas un sitio donde hablar tranquilo media hora. A veces es lo más difícil. El coche aparcado vale, y no eres el primero.

Los treinta minutos, por dentro

Los treinta minutos de la primera videollamada, repartidos Una barra dividida en cuatro tramos sobre una regla de treinta minutos. El primero, de dos minutos, es mío: presento y encuadro. El segundo, de veinte minutos, es tuyo: cuentas lo que quieras, sin guion. El tercero, de cinco, son tres o cuatro preguntas mías. El cuarto, de tres, es lo que pienso de lo que me has contado. 0 30 minutos 2 min 20 min Tú: cuentas, sin guion 5 min 3 min
  • Hablas tú: veinte minutos seguidos, sin que te interrumpa
  • Hablo yo: dos para encuadrar, cinco de preguntas y tres de devolución
No es una estructura rígida y algún día se desordena, pero el reparto es ese: la mayor parte de la media hora la hablas tú. Y de los últimos tres minutos sales sabiendo qué veo y qué haría, aunque sea mandarte a otro sitio.
  1. Dos minutos míos Te digo quién soy: psicólogo colegiado nº CM03836, cursando el Máster en Psicología General Sanitaria, en prácticas supervisadas en el centro sanitario Neurococos.
  2. Veinte tuyos Qué te trae y desde cuándo, sin orden. No te interrumpo.
  3. Tres o cuatro preguntas Qué haces cuando aparece y qué has probado. Nada de tu infancia.
  4. Lo que pienso Si creo que puedo ayudarte y cómo. Si no soy el sitio, a dónde ir.

No tienes que decidir nada ese día.

Dónde está el límite

Esa media hora es para escucharte y decirte qué veo. Ponernos a trabajar empieza en la siguiente, si decides que la haya.

No te voy a diagnosticar

En treinta minutos no se diagnostica nada, y quien te diga lo contrario te está vendiendo algo.

Nadie te va a insistir

Puedes colgar y pensártelo un mes. No te voy a escribir, ni a llamar, ni a mandarte ofertas.

No hay letra pequeña

Ni tarjeta ni bono de bienvenida. Las de después cuestan 30 €, que es lo que cuesta comparado con el resto.

Y si seguimos, cuánto cuesta

30€ por sesión de 60 minutos

  • La primera media hora, gratis y sin tarjeta
  • Semanal o quincenal, lo eliges tú
  • Sin bonos, sin paquetes y sin permanencia
  • Cancelas hasta 24 horas antes, sin coste

Las plataformas grandes cobran entre 39 y 55 € y una consulta privada suele costar entre 60 y 70 €. Cobro menos porque estoy en prácticas supervisadas, y subirá cuando termine el máster. Pago y condiciones.

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Y si seguimos: cómo es todo el proceso

Sin sorpresas tampoco después. Esto es lo que pasa desde la primera sesión de trabajo hasta el final:

  1. Evaluación · de la primera a la tercera sesión Qué te pasa, desde cuándo, qué lo mantiene hoy y qué has probado ya. A veces con algún cuestionario corto, para tener un punto de partida.
  2. Devolución · hacia la tercera Te cuento qué veo, en palabras normales. Elegimos juntos los objetivos, cómo sabremos si se mueven y una estimación de cuántas sesiones harán falta: suele ser entre ocho y veinte.
  3. Tratamiento · semanal o quincenal Sesiones de 60 minutos y, entre una y otra, algo pequeño que probar. Esa parte es la mitad del trabajo.
  4. Revisión · en la cuarta y luego cada cuatro Miramos juntos si se mueve, con tus cuestionarios y tus objetivos delante. Esa conversación la abro yo. Si no se mueve, cambiamos el plan; si sigue sin moverse, te lo digo y te ayudo a buscar otro sitio.
  5. Cierre y seguimiento Cuando lo que vinimos a buscar está, espaciamos las sesiones, repasamos qué te llevas y qué hacer si vuelve. Al cabo de un tiempo quedamos para una sesión de seguimiento, para comprobar que lo conseguido se mantiene. Terminar es el objetivo.

Y todo eso, en tu cuenta

Si al acabar la media hora gratis decides seguir, en cuanto reservamos la primera sesión de trabajo te abro una cuenta privada, en el móvil o el ordenador: el resumen de cada sesión, tus ejercicios entre sesiones, tus cuestionarios en una gráfica, tus objetivos, tu plan de seguridad si hace falta, y la próxima sesión y los pagos.

Va cifrada: lo que escribes solo lo leemos tú y yo. Y lo que haces entre sesiones me llega antes de la siguiente, así que empezamos por lo importante.

Así es tu cuenta por dentro, con capturas

Captura del inicio de la cuenta en un móvil: la próxima sesión con el botón de la videollamada, lo pendiente y la última medida

Las preguntas que me hacen antes

¿Y si me pongo a llorar?

Lloras, y no pasa nada. Es un sitio donde eso está previsto. No voy a cortar, ni a cambiar de tema, ni a mirar para otro lado: esperamos, y seguimos cuando puedas.

¿Y si me quedo en blanco?

Es lo más normal del mundo y me pasa a mí también. Si te bloqueas, tiro yo con preguntas. No es un examen y no tienes que hacerlo bien.

¿Tengo que encender la cámara?

Es mejor, porque la mitad de lo que me dices no está en las palabras. Pero si el primer día no puedes, hablamos con la cámara apagada y ya está.

¿Qué pasa si quiero seguir?

Te mando el enlace para reservar la siguiente. La sesión de trabajo son 60 minutos y 30 €, que se pagan con tarjeta antes de la sesión. Sin bonos y sin permanencia: se paga una y ya está.

¿Y si no quiero seguir y me da vergüenza decirlo?

No hace falta que digas nada. Si no reservas, no pasa nada y no te voy a escribir. Y si prefieres decírmelo, mejor: me sirve para saber qué no encajó.

¿Puedo pedirla si solo quiero información?

Sí, para eso es. Mucha gente la usa para saber cómo funciona esto antes de decidir si quiere terapia con alguien, no necesariamente conmigo.

Una excepción. Si estás en peligro ahora mismo o tienes pensamientos de hacerte daño, esto no puede esperar a una cita: llama al 024, que atiende la conducta suicida las 24 horas, o al 112.

Dos huecos a la semana. Las primeras consultas las hago en dos ratos fijos, porque el resto del horario es de pacientes. Si esta semana ya no queda ninguno, el calendario te ofrece el siguiente: no hay lista de espera ni hay que escribir para preguntar.

Ya sabes lo que va a pasar

Treinta minutos, gratis, y sin sorpresas.

Reservar sesión gratis

Treinta minutos, gratis y sin compromiso. No hace falta tarjeta.

Online y solo para personas residentes en España, dentro del centro sanitario Neurococos.