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Guía
Cómo ayudar a alguien con ansiedad o depresión
Tu hermana lleva semanas sin salir de casa. Tu pareja se despierta a las cuatro con el corazón a mil. Tu amigo contesta a todo con «estoy bien» y sabes que no. Quieres ayudar, no sabes cómo y te da miedo decir algo que empeore las cosas. No hace falta tener las respuestas para ayudar.
En corto
Lo que más ayuda es escuchar sin intentar arreglarlo, preguntar qué necesita en vez de suponerlo y animar a pedir ayuda profesional sin presionar. Si habla de no querer vivir, pregúntale directamente si piensa en suicidarse: según las revisiones, preguntar no aumenta las ideas de suicidio. Si hay peligro inmediato, llama al 112; para orientarte tú, al 024, que también atiende a familiares y allegados.
Escuchar sin arreglar
Te cuenta que no puede más y tú, casi sin pensar, ya estás proponiendo: «¿y si sales a correr?», «¿has probado a desconectar el fin de semana?». Ves cómo se cierra.
Las soluciones rápidas vienen del cariño, pero suelen sonar a otra cosa: «lo tuyo se arregla fácil, y si no lo arreglas es cosa tuya». Antes que un plan, la persona necesita sentir que la has entendido. Pregunta, deja silencios, repite con tus palabras lo que te ha contado. Y si no sabes qué quiere, pregúntalo: «¿quieres que te escuche o que pensemos juntas qué hacer?».
Con la ansiedad pasa algo parecido. Tu pareja te pregunta por quinta vez esta noche si es normal notar el corazón así, y tú le repites que no le va a pasar nada. Tranquilizar alivia un rato, pero tranquilizar una y otra vez suele hacer que la persona lo necesite cada vez más. Ayuda más reconocer que lo está pasando mal y, si su médico ya ha descartado otra causa, recordarle que la subida baja sola, como se explica en ataque de ansiedad.
Qué decir y qué no
Suele ayudar:
- «Estoy aquí. No tienes que explicármelo todo.»
- «Me preocupas. ¿Qué te vendría bien ahora?»
- Algo concreto: «¿te acompaño a la cita?», «el jueves te llevo la cena».
Suele no ayudar, aunque se diga con buena intención:
- «Anímate» o «pon de tu parte». Si pudiera, ya lo habría hecho.
- «Hay gente que está peor.» Añade culpa a lo que ya pesa.
- «Yo también estuve así y salí.» Tu camino no tiene por qué ser el suyo.
- Consejos sobre su medicación. Eso, con su médico.
Tampoco hace falta hacerlo perfecto. Si se te escapa un «anímate», puedes rectificar: «perdona, no quería quitarle importancia; cuéntame».
Animar a pedir ayuda sin presionar
Le has mandado tres enlaces de psicólogos por WhatsApp y no ha contestado a ninguno. La presión, aunque sea cariñosa, suele despertar vergüenza y resistencia.
Ayuda más hablar de lo que ves que de lo que crees que tiene: «te noto agotado desde hace semanas» se escucha mejor que «tienes depresión». Quita barreras prácticas: buscar juntos, acompañarle al médico de familia, pedir una primera consulta sin compromiso. Y respeta su ritmo, salvo que haya riesgo. Si vivís juntos, cuidado con convertirte en su terapeuta: vigilar cómo duerme, qué come o si ha hecho los ejercicios suele acabar en discusiones. Acompañar no es supervisar. Si le frena la vergüenza, puede servirle qué pasa si te da vergüenza contarle algo al psicólogo.
Si habla de suicidio o de no querer vivir
Una frase suelta en mitad de la conversación: «a veces pienso que estaríais mejor sin mí». Se te hiela la sangre y lo que te pide el cuerpo es cambiar de tema. No lo cambies.
Pregunta directamente y con calma: «¿estás pensando en quitarte la vida?». Una revisión de la investigación no encontró ningún estudio en el que preguntar aumentara las ideas de suicidio (Dazzi y otros, 2014), y un metaanálisis posterior tampoco encontró efectos dañinos de preguntar (Polihronis y otros, 2022). Preguntar abre una puerta; callar la deja cerrada.
- Escucha sin juzgar y sin discutirle si tiene motivos para sentirse así.
- No prometas guardar el secreto. Su vida va antes.
- Con peligro inmediato, no le dejes sola o solo y llama al 112. Peligro inmediato es que tenga un plan, un medio a mano o que ya haya hecho algo. Si puedes hacerlo sin ponerte en riesgo, aparta lo que pueda usar para hacerse daño.
- El 024 también te atiende a ti, como familiar o allegado. Si el peligro no es inmediato, ayúdale a llamar al 024 o a pedir cita con su médico. Es gratuito, confidencial y funciona las 24 horas.
Qué puedes probar
- Una pregunta abiertaEn un momento tranquilo, sin prisa: «te noto distinta últimamente, ¿cómo estás de verdad?». Y luego, escuchar.
- Ofrece algo concreto«Si quieres, mañana miramos juntos lo del médico.» Lo concreto se acepta más que el «lo que necesites».
- Mantén el contactoUn mensaje corto cada pocos días, sin exigir respuesta. Que sepa que sigues ahí aunque conteste poco.
- Cuida lo tuyoNo puedes ser su única ayuda. Busca con quién hablarlo tú, guarda ratos para ti y pon límites cuando los necesites.
Cuándo pedir ayuda
Pide ayuda también para ti si acompañar te está desgastando: duermes mal, ya no tienes espacio propio o te sientes culpable de todo lo que le pasa. Y si la persona a la que quieres ayudar acepta buscar apoyo, puede empezar por su médico de familia o por un psicólogo. Lo trabajo dentro de ansiedad y estado de ánimo bajo, con personas adultas. Si es una persona LGTBI+ y parte de lo que le pesa tiene que ver con eso, puede servirle espacio seguro LGTBI+.
Ante cualquier duda sobre suicidio, el 024 (gratuito, 24 horas) te orienta. Si hay peligro inmediato, el 112.
Preguntas frecuentes
¿Qué no decirle a alguien con depresión?
Conviene evitar frases que minimizan o culpan, como «anímate», «hay gente peor» o «no pones de tu parte». Suelen hacer que la persona se sienta más incomprendida y hable menos.
¿Preguntar a alguien si piensa en suicidarse puede darle la idea?
No. Las revisiones de estudios no han encontrado que preguntar aumente las ideas de suicidio. Pregunta con calma y directamente, y escucha la respuesta.
¿Puedo llamar al 024 si el problema lo tiene otra persona?
Sí. El 024 atiende también a familiares y allegados de personas con ideas de suicidio. Es gratuito, confidencial y funciona las 24 horas, todos los días del año.
Si estás en peligro ahora mismo o piensas en hacerte daño, no esperes: llama al 024 (gratuito, 24 horas) o al 112.
Escrita por Adrián Cuñat Andrés, psicólogo colegiado nº CM03836, cursando el Máster en Psicología General Sanitaria, en prácticas supervisadas en el centro sanitario Neurococos. Quién soy.
Esta guía es información general: no sustituye una evaluación ni es un diagnóstico.
Fuentes
- Dazzi, T., Gribble, R., Wessely, S. y Fear, N. T. (2014). Does asking about suicide and related behaviours induce suicidal ideation? What is the evidence? Psychological Medicine, 44(16), 3361-3363.
- Polihronis, C., Cloutier, P., Kaur, J., Skinner, R. y Cappelli, M. (2022). What's the harm in asking? A systematic review and meta-analysis on the risks of asking about suicide-related behaviors and self-harm with quality appraisal. Archives of Suicide Research, 26(2), 325-347.
- Ministerio de Sanidad. 024. Línea de atención a la conducta suicida.
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