Saltar al contenido

adricamente

Reservar sesión gratis

Inicio › Herramientas › La rueda de las emociones

Herramienta

La rueda de las emociones

Ponerle nombre exacto a lo que sientes es el primer paso para saber qué necesitas. Pulsa una familia y luego la palabra que mejor encaje.

En el centro, la familia. Hacia fuera, cada vez más intensa: suave, media e intensa.

Elige una emoción

Empieza por la familia que más se parece a lo que sientes.

Lo que pulses se queda en tu pantalla: no se guarda ni se envía a ningún sitio.

Cómo usarla

  1. Empieza por el centro: ¿a qué familia se parece lo que sientes?
  2. Sal hacia fuera: elige la palabra que mejor encaja y mira su intensidad (suave, media, intensa).
  3. Puede haber varias a la vez. Apunta todas, cada una con su número de 0 a 100.
  4. Si todo te sale al 100, prueba con las palabras suaves: ahí están las señales tempranas.
  5. Ninguna emoción es mala: todas te avisan de algo. Lo que cuenta es qué haces después.

Mezclas frecuentes

Palabras que parecen emociones pero son otra cosa

Por qué está entre las herramientas

Antes de registrar algo hay que poder nombrarlo. «Estoy mal» no dice qué necesitas; «me siento sola» o «me da rabia que no me escuchen», sí. Cuando rellenes la hoja de registro, tenla abierta para la casilla «¿Qué notaste?».

Ninguna emoción es mala: todas te avisan de algo. Lo que cuenta es qué haces después, y eso es lo que miran las otras herramientas.

Si lo estás pasando muy mal o piensas en hacerte daño, llama al 024 (gratuito, 24 h) o al 112.

Rueda de diseño propio basada en las funciones de las emociones (Protocolo Unificado, Barlow et al.; Lazarus, 1991; Frijda, 1986). Redacción propia.

Si quieres ponerle nombre conmigo

Treinta minutos para contarme qué te pasa. Sales sabiendo qué haría yo con ello, y si no es lo mío, te oriento a dónde ir.

Reservar sesión gratis

Treinta minutos, gratis y sin compromiso. No hace falta tarjeta.